¿Pagarle a tus hijos por las buenas notas?

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Me gustaría encontrar a unos padres que no hayan “sobornado” alguna vez a su hijo.

Todos lo hemos hecho. La típica situación en la que no hacen lo que necesitamos que hagan. Así que les sobornamos: te doy unas galletas si…, un rato más de tele si…, te compro un helado si,…

Quien esté libre de ese pecado que tire la primera piedra.

Entonces, ¿por qué tanta gente se escandaliza por darle a los niños dinero por sacar buenas notas?

Si su trabajo es el colegio ¿por qué no pagarle por las buenas notas? A mi también me pagan por mi trabajo. Es totalmente comprensible. Tenemos muchas esperanzas puestas en el futuro de nuestros hijos. Desesperadamente buscamos la manera de que se olviden del último video juego y se pongan a estudiar matemáticas. Así que les prometemos dinero o un juguete por sacar buenos resultados.

Sin embargo, no importa cuanto nos preocupemos por su futuro, el dinero no compra la motivación o el éxito escolar.

La zanahoria y el burro

En realidad, la teoría de la zanahoria y el burro si funciona. Pero, sólo al principio. Porque a medio plazo es contra producente y reduce la motivación. ¿Por qué? Los niños esperan su recompensa sin tener en cuenta lo que hayan conseguido.

A los adultos nos pasa lo mismo. Daniel Pink en su libro súper interesante: La sorprendente verdad sobre qué nos motiva  demuestra que a la larga, a los humanos nos mueve la motivación que viene de nuestro interior. No es ningún factor externo. Tiene más que ver con el deseo de dirigir nuestras propias vidas y el anhelo de hacer algo importante en la vida.

Entonces ¿qué hacemos?

Yo soy la primera defensora de reconocer los logros. Te propongo que recompenses de palabra a tus hijos cuando tengan buenas notas. Cuando tu hijo consiga un objetivo, dile cómo el esfuerzo y el estudio han tenido recompensa y todo lo orgullosa que estás de sus notas.

También lo podéis celebrar. En mi casa, si mi hija Jimena consigue algo que le haya requerido un esfuerzo importante, ya sea escolar o no, lo celebramos. Por ejemplo yendo a comer a su restaurante favorito. No es una recompensa en sentido estricto sino un reconocimiento público y una celebración de su logro.

No podemos poner un precio al éxito de nuestros hijos. Pagarles por las notas sin ayudarles a cultivar las habilidades como la dedicación y la responsabilidad les da el mensaje de que su motivación es un factor que está fuera de ellos. En su lugar, enseñémosles el amor a aprender y a que esforzarse es el camino para conseguir lo que quieran en la vida.

Si te interesa el tema de enseñar a tus hijos buenos hábitos con el dinero tengo una guía para enseñarles finanzas a tus hijos. Puedes descargarla aquí

¿Cuál es tu opinión? ¿Les das o les has dado dinero o juguetes a tus hijos por sacar buenas notas? Danos tu opinión en la sección de comentarios.

Cariño tu vales mucho

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